SEMANA SANTA EN ARJONA

(AL CRISTO DE LA EXPIRACIÓN)

 

Cristo de la Expiración

quién pudiera ser incienso

y perfumar tu camino.

 

Quién pudiera ser paloma

y quitarte esas espinas

que te dieron por corona.

 

Semana Santa Arjonera

que nada puede explicarse,

el Cristo de la Expiración

va meciendo sus varales.

 

Costaleros son de Dios

estos valientes cofrades,

que llevan a sus espaldas

el peso que nadie sabe.

 

¿Por qué Arjona se calla,

por qué Arjona no duerme,

por qué Arjona está en calma

por qué Arjona enmudece?

 

Porque al salir de San Juan,

el Cristo lleva en sus ojos

su quebranto y su penar,

por  eso mira hacia el cielo

¡quién lo podrá consolar!.

 

Quisiera llorar y mis lágrimas

en mis adentros han quedado.

¿a dónde irán ésas lágrimas

que no salen de los ojos

de los que nunca han llorado?

 

Las mías las llevo dentro

en mi corazón callado

y saben que empaparán

pañuelos como sudarios,

cuando sepa que lo llevan

y yo no esté a su lado.

 

¡Ay señor quién pudiera

al menos por unas horas,

ser varal o ser balcón,

o ser saeta cuando entras

 en  Plaza Constitución.

 

Saetas al vuelo quisieran

salir como en llamaradas,

 desgarrando su garganta

cuando por Cervantes pasa.

 

Es noche de Jueves Santo

parecen soles sus ojos,

lleva el dolor clavado

como una espina doliente

y nadie puede evitarlo.

 

Chorrea sangre su cuerpo

Santo Cristo de los cielos,

como rojas amapolas

hasta empapar el madero.

 

Lleva quebrao el semblante

como un lirio deshojao,

va caminito adelante

por Menéndez y Pelayo.

 

Están llorando los cielos

Jueves Santo mes de abril,

desde el balcón de mi alma

mi SAETA es ......... para ti.

 

 

 

Ángel Cámara Jiménez