|
Plaza de la
Constitución o Plaza de los Coches
Esta plaza ha
sufrido numerosos cambios en su nomenclatura a través de los siglos.
Desde muy
antiguo se llamaba Plaza de las Carnicerías, después, Plaza de Abastos,
hasta que ésta se instaló en la plaza de Serrano, también se ha conocido
siempre como plaza de la baranda. En tiempos de la dictadura del General
Primo de Rivera, tomó también esta plaza el nombre del dictador.
Posteriormente, en 1931, también se llamó plaza de Alhamar, en recuerdo
del rey moro, uno de los personajes más importantes, si no el más, nacido
en nuestro suelo y que, como es sabido, fue también Rey de Jaén y de
Granada, aunque siempre antepuso a estos el de rey de Arjona.
Al terminar
la guerra civil, esta plaza se dedicó al fundador la la Falange, José
Antonio Primo de Rivera, hasta que entrados los años ochenta, se le volvió
a poner el nombre de Plaza de la Constitución.
Al igual que
su nombre ha cambiado a través del tiempo, también ha ido cambiando su
aspecto, sufriendo numerosas remodelaciones.
Antiguamente
esta plaza era muy pequeña, ya que, como se descubrió al realizar la
ultima reforma, debió de haber edificios en el rincón que hay bajo el
llanete de arriba, así como delante del edificio de la antigua Cámara
Agraria, Hermandad de labradores o sindicato, como se le ha conocido
siempre. En esta zona, se encontraron varios silos, que se habían
rellenado en tiempos antiguos, al ser cortados para la ampliación del
espacio destinado a plaza de abastos, edificando la muralla de contención
aproximadamente en la línea media de ellos.
Todo esto
demuestra que el terreno se fue desmontando y allanando a medida que las
circunstancias lo imponían a través de los tiempos, hasta el actual
estado.
Asimismo, y
según consta en el archivo municipal, hay un expediente de compra de una
casa a D. Francisco Cañete, que bien podría ocupar el rincón y el edificio
actual de Correos, anteriormente de Telégrafos, y cuya compra se hizo para
la instalación de los puestos y cuartillos de la carne, los cuales
existieron hasta los primeros años del siglo pasado, y entre los que se
encontraba el pozo que había a la entrada del edificio de telégrafos, que
durante tantos años regentara D. Francisco Pulido Guerrero, y en cuyos
bajos existían unos soportales, sostenidos por gruesas columnas de hierro,
en los que durante mucho tiempo estuvo el famoso "carrillo de Mariana",
donde se vendían chucherías, tabaco, tebeos, se cambiaban novelas del
oeste americano, de Marcial Lafuente, etc.
Esta plaza,
sigue siendo, a pesar de existir ya varias oficinas inmobiliarias, un
lugar de reunión y donde aún se siguen realizado alrededor de su baranda
transacciones mercantiles, aunque menos que en los tiempos antiguos, donde
alrededor de su famosa baranda de hierro, que existía sobre los antiguos
cuartillos del mercado, había a todas horas nutridos grupos de obreros en
busca de trabajo o de personas interesas en realizar transacciones y
conciertos mercantiles; en la actualidad esta baranda ha pasado también, a
ser lugar de reposo de personas ociosas.
A medida que
los tiempos imponían sus avances y las necesidades cambiaban también lo
hacia el aspecto de esta plaza. Cuando los automóviles hicieron su
aparición hubo una remodelación en la que desaparecieron unos árboles
seculares que iban desde la terminación al inicio de la baranda, así como
una amplia zona de losas de piedra que se extendían hasta debajo de la
muralla, recibiendo desde entonces el nombre oficioso de Plaza de los
Coches con el que se le sigue conociendo. También desapareció en los años
ochenta una farola que había en el centro, y que fue sustituida por la
horrible fuente de los leones que hay en la actualidad, y que pese a que
todo el mundo quiere quitar, nadie lo hace.
Esta plaza es
la principal del pueblo, junto a ella estuvo el famoso y destartalado
Cine Calatrava de invierno y en el que, junto al Cervantes y
posteriormente al Capitol, se proyectaban, hasta la aparición de los
medios audiovisuales modernos, hasta tres funciones diarias.
Existieron
locales de ocio que centraban la atención de gran parte de los arjoneros,
como el Circulo Mercantil, con su bar "El Capricho", el bar Iliturgi, el
bar "La Grama"y el bar de Tani, que existe aún.
P.D
En la Galería
de fotos antiguas, hay una, que es de cuando se hizo la última
remodelación de la plaza por el maestro de obras, Antonio Merlo.



A través del tiempo, la plaza
ha sido el centro, punto de encuentro, lugar de negocios, mirador
privilegiado de múltiples eventos... si no, las fotos, como la anterior
y las que se muestran a continuación tienen mucho que decir...





 |