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CALLE DAMIÁN PARRAS Esta calle empieza en la plaza de la Constitución y
termina en el principio de la calle Duque de la Torre. Antes, y aun a las
personas de más edad se les oye nombrarla con su antigua denominación de Torres
Bajas, por las torres de de antigua muralla que conformaban la puerta de Córdoba
y que después descendía hacia la calle Cañuelo. El nombre
que lleva esta calle en la actualidad se le dio en homenaje al benefactor hijo
de Arjona D. Damián Parras Jiménez, que dotó a nuestra ciudad de una importante
mejora en el suministro de agua potable, con una red de traída de aguas desde
los pozos de Din, obra que fue bendecida e inaugurada en el año 1.905. Mediante un motor eléctrico se subía el agua desde
los pozos antes citados, situados a unos cuatro kilómetros de Arjona, hasta los
depósitos que se construyeron en el Cerrillo de San Blas, y que aun hoy día
siguen sirviendo para la distribución del agua de Quiebrajano, y en breve de la
presa del río Víboras Desde allí, se distribuían a las fuentes publicas
que estaban situadas, una en la confluencia de las calles, Sileras, Pinzon y
Colon, la cual existe en la actualidad, aunque su puerta se encuentre
inutilizada por una cabina de teléfonos situada junto a ella, otra había al
final de la calle Damián Parras, precisamente, y que desapareció al ser
derribado el edificio donde se encontraba, las restantes se encontraban en el
Parque del General Morales, desparecida, en la Calle Reloj, respetada a pesar de
haberse construido un nuevo edificio al que está adosada, y otra en la calle San Juan que tuvo que ser derruida por
encontrarse en mal estado. A la inauguración de la red de agua potable asistió
el clero representando a las dos parroquias, con cruz alzada, Ayuntamiento,
autoridades y además todas las Cofradías y Hermandades de la localidad.
Cuentan que la única que no asistió fue la Hermandad de los Santos Bonoso y
Maximiano, que, en un mal entendido celo de interpretación de sus estatutos por
el que la misma no podría asistir fuera de las celebraciones de la propia
Hermandad y Fiestas Patronales, a otra que no fuera
la procesión del Corpus. El Señor Parras Jiménez entendiendo este acto como
un desaire hacia su persona y hacia la obra que se inauguraba, mando hacer una
mampara en la que hacia constar "Vivan los Santos Patronos Bonoso y
Maximiano". No se recibe a la Hermandad" y la mando colocar frente a
la puerta de entrada de la casa para de esa forma cuando, como ahora, la
Hermandad sale en Agosto visitando casa por casa invitando a la fiesta y
recogiendo donativos, la Hermandad se diera por enterada de que no era bien
recibida. Allí estuvo la mencionada mampara, hasta que un grupo de amigos le convencieron de la mala
interpretación que había dado a la no asistencia de la Hermandad y entonces
fue quitada. En esta calle había un edificio de gran importancia,
al principio de la misma se
encontraba el palacete de D. Luis de Andrada y que fue edificado a principio de
siglo, allí estaba el Circulo Artístico, que fue trasladado a la casa de
enfrente donde estuvo hasta la terminación de la guerra, y donde posteriormente
estuvo el destartalado Cine Calatrava de invierno hasta que hace unos
veinticinco años se construyó un edificio nuevo.
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