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CALLE PRIORATOS
En la terminación de la explanada de la calle Adarve,
antes de empezar a descender hacia
Tercia,
desemboca la calle Prioratos, que comienza en la esquina de San Juan,
donde hoy tiene su entrada la Cripta del Barón de Velasco, y que
antiguamente estaba la entrada de la sacristía de la Parroquia de San
Juan. El nombre de esta calle, de debe a que en ella se encuentra la casa
prioral o Priorato, desde la fundación de la parroquia. Pasada la casa
parroquial o prioral, existe un callejón sin salida que se amplió, al
incorporarse a él terrenos de un corral, llamado de la Capellanía en
tiempos pasados, y que al parecer era un huerto que pertenecía a los
bienes de usufructo del Prior de San Juan. En la entrada de la antigua
sacristía, fue construida la regia escalera de mármol que baja al panteón
o Cripta del Barón de Velasco, mandada hacer por Dª. Beatriz Prieto, madre
de éste, debajo de la antigua capilla de San Francisco de Paula y que
terminó su hijo, D. Fernando Ruano Prieto, Barón de Velasco, enterrando en
ellos los restos de sus padres, cuyos nichos fueron violentados y
profanados durante la guerra civil. A esta cripta, abandonada durante
muchos años y cerrados su accesos, se le abrió una pequeña puerta por esta
calle en el año 1982 y a finales de 2001 y principios de 2002 se le hizo
una restauración para consolidarla; se le rehizo la escalera de acceso y
se levantaron las tres magnificas estatuas de mármol que permanecían
tiradas en el suelo, unas sobre otras desde 1936.
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