LA PLAZA DE SANTA MARIA

  La Plaza de Santa María, antigua plaza de armas del alcázar de Arjona, recibe su nombre de la Virgen, a quien fue consagrada, después de ser bendecida la Mezquita Mayor de la antigua Villa, al ser rescatada ésta del poder de los moros por el Santo Rey Fernando III, siendo parroquia mayor hasta finales del siglo XIX.

  En ella fue colocada por el rey Santo una imagen de la Virgen Santa Maria del Alcázar, copia de la que dicho monarca solía llevar a las batallas en el arzón de su caballo y que se conserva en el museo de la Capilla Real de la Catedral de Sevilla. En Arjona hizo lo que solía hacer en todos los pueblos por él conquistados: Consagrar un templo a la Virgen y colocar una imagen de Ella en dicho templo.

  En la época  romana, en el mismo sitio ocupado por la iglesia, habían un templo pagano dedicado a Octavio Augusto, en la manzana de casas donde estaba el hospital de San Miguel, hoy residencia de ancianos y sede de la Escuela Taller, se hallaban los edificios que servían de morada a los ediles y senadores, así como a todos los sacerdotes augustales y a los soldados de la guarnición. En la parte cercana a la torre se hallaba emplazado el castillo, morada del gobernador, muy bien defendida con foso y doble muralla; en él, la torre del homenaje, de traza fenicia, según las narraciones históricas.

  Toda la plaza estaba rodeada de murallas y torreones; y en los situados en lo que hoy ocupa el Santuario de las Reliquias, se veían las mazmorras, según las descripciones que del soberbio alcázar, nos hacen los historiadores del siglo XVII.

En el centro de la plaza, se halla en la actualidad emplazada la cruz que la cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza de Montefrío colocó el día 29 de Septiembre de 1634, en los años inmediatamente posteriores al descubrimiento de las Reliquias, que después fue reemplazada por una de piedra de corte modernista monumento a los caídos que  no encajaba con el entorno y que fue desmontada hace unos años. Si bien la cruz se colocó en el mismo sitio donde estaba la primitiva pero ya no con la escalinata de piedra que tenia antiguamente. Con la remodelación de esta plaza durante los años 1998 y 1999, se le dio un nuevo emplazamiento, en el mismo lugar que la antigua, pero con dos gradas de piedra, figurando en el lateral que mira a la iglesia, una inscripción relativa a las obras realizadas.

  En la parte posterior de la iglesia había otra cruz, correspondiente a la hermandad de Porcuna y que fue quitada de su emplazamiento para poner en su lugar tres olivos.

  La Virgen del Alcázar fue muy venerada en Arjona por nuestros antepasados, y en los libros capitulares del Ayuntamiento se halla el siguiente acuerdo: " A once Junio de 1601. En dicho día dijeron los señores del Consejo que esta villa tiene mucha devoción a Nuestra Señora del Alcázar, y que la tiene por abogada y quiere el Consejo hacer voto solemne y fiesta por nuestra Señora de Septiembre y dan comisión al Alcalde Leiva, para que vaya a Jaén y hable con el Sr. Obispo, para que dé la orden que se ha de tener en dicha Fiesta y Voto".

  La antigua imagen de la Virgen del Alcázar, restaurada al final del siglo XIX, fue destruida por la llamas en el incendio de la iglesia el día 24 de Julio de 1936, durante la Guerra Civil.

  Su fiesta como titular del templo, se celebra el día 15 de Agosto, día de la Asunción de la Virgen, celebrándose a las siete de la mañana procesión por las calles colindantes, con rosario de la aurora.  

 

PLAZA DEL REY ALHAMAR

Se conocía como plaza del Mentidero, a la situada a las espaldas la iglesia de Santa María, hoy llamada plaza del Rey Alhamar desde la última rotulación de las calles realizada en el año 1993.

A esta plaza da la puerta sur de la iglesia de Santa María, dando también a ella la ventana de la sacristía.  

Se suele llamar mentidero, al lugar donde se reúne la gente ociosa para conversar. Así debió ser esta plaza, como sitio muy apropiado para reunión de hombres y mujeres de edad avanzada, formando corrillos donde se comentaban los sucesos del día en la grada de la cruz que hubo en el centro, y al calor del sol de mediodía, a la salida de misa, y por la tarde , en espera del rosario de las oraciones.

Tiene de notable, la sencilla portada, que estaba coronada por un elegante bacón o mirador con tres arcos descansando en columnas salomónicas que fue derrumbado por su mal estado en el año 1940, y reconstruido, con más sencillez en las obras de reparación de la iglesia, al año siguiente. La fecha grabada por debajo del escudo episcopal, que es el mismo que hay en la torre de San Martín, y es del obispo D. Francisco II Delgado, es el año 1575.

Esta plaza tiene muy buenas vistas a la parte sur del termino y a gran parte de la provincia de Jaén, percibiéndose a simple vista, las sierras de Jaén, Martos, Alcaudete, la sierra Magina, la Loma de Úbeda, Castillo de Jaén, especialmente iluminado en la noche, Torredelcampo, Villardompardo, Jamilena, Martos, Calvario de Torredonjimeno, Santiago de Calatrava y Porcuna. Por el bello panorama que desde su mirador se divisa, es un lugar muy concurrido los domingos antes de la misa de doce y para contemplar estado del campo, especialmente después de un año de lluvia como el presente, para ver las siembras y el color de los olivares.

La muralla que sustenta el mirador fue reconstruida, ya que se desplomó en noviembre de 1977, aplastando varias casas que había bajo la misma, produciéndose varios heridos y la muerte de una anciana, y no llegando la tragedia a más por la hora en que se produjo el desplome, la una del mediodía. 

 En esta plaza se ubicó, mirando hacia el reino de Granada, un monolito de mármol, en memoria del más ilustre de los hijos de Arjona, Aben Alhamar, fundador de la dinastía Nazarí, pero manos desaprensivas, jaleadas por instigadores poco adecuados por los cargos e instituciones que representaban , lo derribaron cuando en Noviembre de 1957, algunos arjoneros lo pasaban mal en Sidi Ifni tras el ataque de insurrectos marroquíes tras la independencia de Marruecos.

El día cinco de Mayo de 2001, se inauguró junto a la torre de Santa Maria, un monumento al Rey Alhamar, obra del escultor granadino Cayetano Aníbal  González, consistente en un busto de bronce, colocado sobre pedestal de piedra, así como dos pedestales más con sendas lecturas alusivas al personaje y al acto. Estuvo presidido por la Alcaldesa, el Presidente de la Diputación Provincial y el Delegado de Cultura de Granada, así como diversas personalidades de las artes, la letras, y la política   

Hay una anécdota que cuenta que de la piedad de los tiempos pasados y de la observancia que había del precepto dominical, cierto día el párroco de Santa Maria, al ver en sucesivas ocasiones, desde la lonja del Mentidero a hombres labrando sus tierras en día de precepto, mando recado a los poco escrupulosos y desaprensivos feligreses, para que dejaran el trabajo y vinieran a Misa.

La cruz que había en el centro de la plaza, era la que en l941 se instalo en la explanada construida en el lugar donde estaban las capillas de San Roque y del Santo Sepulcro, y era la que colocó  en el Mentidero la Cofradía de los Santos de Villardompardo el 22 de Septiembre de 1.929, colocada posteriormente en el centro de la plaza de Santa Maria.