CALLE RAMON CONTRERAS
Esta calle ha tenido
varios nombres en los últimos tiempos, como ha ocurrido con otras muchas;
si bien su nombre más antiguo es el de Molinos.
A principio del siglo XX, se le cambió el nombre de calle de los Molinos, por el
de Alfonso XIII, en recuerdo y memoria del augusto rey , último antes del
periodo
de gobierno del General Franco y abuelo del actual rey D. Juan Carlos I; pero
este nombre duró hasta principios de los años cuarenta, en que de nuevo se le
dio el nombre de calle Molinos, que es evidente que recibió por los molinos y
almazaras que en ella había en la antigüedad, y aún en tiempos de los moros,
donde se molturaba el rico fruto de nuestros frondosos olivares.
En los libros capitulares se pueden leer acuerdos del Concejo, se acuerda hacer
visitas a los molinos, para ver si los hombres que trabajan en ellos son
personas competentes en su trabajo de molienda, a finales del siglo XV. Además
se ven las listas de los encargados de ellos, que prestaban juramento ante los
señores del Cabildo, de usar bien y en justicia de sus cargos, como se ve en el
siguiente acuerdo " En el mes de Septiembre de 1518, parecieron a jurar los
maestros de molinos siguientes:
El maestro de molino, Matamoros
El del molino de la de Soto
El maestro de molino de Pedro Sánchez, Pablo Gil
El del molino de Cristóbal de Piedrola, que tiene arrendado Alonso de Pelpite
El del molino de Diego Alonso de Alférez, que está en la puerta de Jaén
El del molino de Juan Carnero
El del Molino de Aparicio el Zarco
El del molino de García de Valverde
El del molino de Corrales
El del Molino de Juan de Cardera"
En los padrones antiguos aparecía la calle de los Molinos, como Puerta de Jaén.
En esta calle de los Molinos estaba la casa de D. José Domingo Navarro
Salcedo con portada de piedra en la que figuraban dos escudos uno de la familia
Corrales y otro de los Javalera.
Junto a esta casa estaba la de los Navarro, familia muy conocida y muy antigua
en Arjona.
En esta calle se encontraba la casa, muy antigua, que era propiedad de los
herederos de D. Ramón de Flores, el Domine, quien figuraba en el padrón de
repartimiento de primeros del siglo XIX viviendo en esa casa. En ella estuvo el
colegio de Humanidades que fundó dicho señor Presbitero en 1840, y que ayudado
por otros profesores, entre otros, D. Juan Santaella y D. José Gámez,
hicieron una gran labor entre los numerosos estudiantes que en ella cursaba los
primeros años de Bachiller.
En la actualidad esta calle lleva el nombre de D. Ramón de Contreras, benefactor
de la Iglesia de San Juan tras la guerra civil y cuyas obras comenzaron y casi
se acabaron con sus aportaciones económicas.
En reconocimiento a esta gran labor en pro de restaurar en patrimonio religioso
y cultural de Arjona, el Ayuntamiento decidió dedicarle esta calle.
La coincidencia de nombre con el conocido barítono, afincado en Barcelona y que
ha actuado en Arjona en dos ocasiones para fines benéficos ha hecho también
creer que esta calle estaba dedicada a él.