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AL SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN (Quiero Dedicar este poema, a mi gran amigo Alfonso Nieves, cofrade del Santísimo Cristo de la Expiración).
Dejad que escale hacia él la noche del Jueves Santo
¡Cuantas gotas de dolor en la cárcel de sus ojos! un rió de agua y pena en mitad del corazón. No tiene remedio el llantoni sentimiento mayor cuando pasa suspirando comidito de dolor.
Porque yo no sé, no sé, quitarle esa pena amarga.
¡Qué sólo le veo pasar tras las rejas de un balcón el jueves de madrugada!
Quisiera escalar a él y tomarle en mis brazos, quitarle ese gran dolor sufrimiento tan amargo que me parte el corazón al verlo crucificado.
Dejad que escale hacia él la noche del Jueves Santo.
Ángel Cámara Jiménez Septiembre de 2006
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