HOY VUELVO DE NUEVO AL SUR

 

 A mi amiga Eva Zamora, que sabe de querencias y nostalgias

cuando se está lejos de su tierra.

 

Que a punto resucita aquella iglesia

levantándose al compás de sus campanas,

cascada musicales de Domingos

tocando a misa en las mañanas.

 

Hoy vuelvo de nuevo al Sur

para sembrar la aurora de azucenas,

donde las rosas se disputan la luz

allí donde vi la luz primera.

 

He dejado por fin el gesto amargo

de saber que vivo lejos de esa tierra,

donde aprendí el dulzor de aquél beso primero

ante el pecho de mi madre en primavera.

 

Ahora que ya sólo puedo jugar

al juego de contar estrellas,

no hay nada mejor que mirar al cielo

y saber que todo lo andado mereció la pena.

 

¿Quién cuando ya nada valga

me acompañará sin miedo en mi regreso

y soñará conmigo en la distancia

recordando amaneceres consumidos

teniendo que palparme para saber que sigo

donde mi piel dejó su primera huella?.

 

Cualquier pretexto es bueno para volver

y oír los cantos de los mirlos

y amanecer de nuevo en el Sur,

a un lado los olivarcitos blancos

y al otro lado, los campos quemados por el sol.

 

Hoy sólo me queda el recuerdo,

por eso vuelvo a soñarla,

mi tierra de surcos rasgados

por la lengua de una azada.

 

Mi ayer quiero que sea hoy

aunque ya no valga nada,

el mañana queda lejos

para mis ancianas canas.

 

Tengo encalladas las manos

y arrugas en las entrañas,

silencio y brisas de vientos

con lágrimas de nostalgia.

 

Todo un llanto sofocado

como triste pájaro sin alas

que soñaba ilusiones

en aquellas noches blancas

con fragancias a romero

y al flores entre hojarascas.

 

Hoy son otros tiempos

pero    quiero recordarla,

el perfume de unos aires

ventean en la mañana

con un azul de cielo raso

cuando la paz busca su estancia,

voy soñando ilusiones

con lágrimas de nostalgia

y dirijo mis viejos pasos

cuando los rayos rompen al alba.

 

Pero sigo caminando

muy atenta la mirada,

despacito, paso a paso,

con ojos llenos de lágrimas.

 

Hoy vuelvo de nuevo al Sur

querencias tengo en el alma,

atrás quedaron mis sueños

que el corazón siempre manda.

 

 

Ángel Cámara Jiménez