EN ESTAS HORAS TAN LARGAS

 

Tu voz y tú

en estas horas tan largas,

 intento sobrellevar

esta cruda realidad.

Un sol impenitente

quiere sobrevolar tus ojos

no sabe lo que es perderse

en la luz constante de tu corazón.

Luz que ronda el mundo tuyo

sin ser ángel, sin ser Dios.

Dejo pasar el tiempo,

la noche vuela y tú tan lejos.

El día nunca te traerá

por el espacio que llega a mi,

estoy enterrado en vida,

estás creciendo en mi alma.

Quiero vivir para siempre,

cerrar mis ojos y verte.

No sé porqué te quise

ni sé porqué te quiero,

fui blanco del amor,

¡Qué alegría!

si el tiempo fuese un relámpago

y me llevase a ti

a la sombra de tus ojos,

¿dónde estaría mejor?

navegando por esos mundos

para poblar de amor el infinito.

¡Oh  eterna primavera,

sentirían envidia de los dos!.

Nos une el cielo y el mar

no quiero ni para ti, ni para mí,

lágrimas de sal.

¡Ven, que te quiero deslumbrar!

ya se fue la luz y quiero

velar tus sueños una vez más

y cuando abras los ojos

entonces...  dejaré de soñar.

 

 

Ángel Cámara Jiménez