AL CRISTO DEL SANTO ENTIERRO

  

Sales de noche y eres tú la noche

y tu rostro condensa las miradas,

nadie puede imaginar el sufrimiento

que llevas escondido en tus entrañas.

 

Es la tristeza oscura del yacente

acompañado de las tres Marías,

el tiempo se diluye lentamente

lleva el gesto absorto en la agonía.

 

Dos cirios van flotando en el aire

deslumbrando allá por donde pasa,

va callado, entre medio de la gente,

todo dolor,  revestido de palabras.

 

Cristo del Santo Entierro,

¡quién pudiera secar tus lágrimas!

se sobrecogen los cielos

cuando sales por Semana Santa.

 

La noche se durmió para siempre

cúbrete señor con tu sudario,

viniste a este mundo a padecer

nosotros te seguimos como hermanos.

 

Estremecida voz que al alma llega

mi verso herido ensangrentado,

tú eres, un devenir de palabras,

alarido de luz, reflejo claro.

 

¡Cuánta sed la mía, al verte inerte!

veo en tus ojos resplandecer el dolor

deshazte de mis labios verso triste

consuélate con el pueblo y su fervor.

 

Y le llamo y me dice hijo,

con ojos fijos creí que me miraba

sin quererlo me estremecí al verlo

oí como su voz me hablaba.

Se deslizan blancas miradas

reflejo de nuestras pasiones,

trasparentes lágrimas de sal

inundan tus frías facciones.

 

Están llorando los cielos

es primavera de Abril...

con mi saeta  yo te rezo

mi canto es para ti...

 

 

 

Autor.: Ángel Cámara Jiménez