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A MARIA DE LA O ¡AY! QUIEN PUDIERA
¡Ay! Quién pudiera ser costalero y llevarla y contemplarla de cerca cuando sale de Triana.
¡Ay! Quién pudiera verla desde la Giralda, mecida por costaleros muy suavemente en la Cava.
¡Ay! Quién pudiera entre aromas de azahar, cuando va calle pureza ser balcón o ser varal.
¡Ay! Quién pudiera ser lamento hecho oración, ser clamores de trompetas cuando sale en procesión.
¡Ay! Quién pudiera cuando va de recogida de regreso a su Triana, cantarle la mejor saeta en el puente de Triana.
¡Ay! Quién pudiera llevarla en el corazón, estar siempre a su vera y compartir su dolor.
¡Ay! Quién pudiera virgencita de la O ser cofrade, ser Trianero Y llevarte en procesión.
Ángel Cámara Jiménez |