EL OLIVO

 

 

 

El olivo es casi piedra,

siempre al lado del camino,

en los campos de mi tierra,

rectos, verdes, presumidos.

 

La esperanza en el ramaje,

sin prisa en su destino,

torre fundida en el aire,

¿Quién, decidme, no te ha visto?

 

Y se quedó para siempre

mirando pasar el tiempo

entre balcones, rejas, esquinas,

de los campos de mi pueblo.

 

El olivo, siempre el olivo,

rumor sobre soledades,

sin perder su identidad

y por eso es porque digo:

sol, brisa, soledad,

sueño que llevo conmigo,

el olivo es y será

un verde y fuerte arbolillo

con carné de identidad

desde los tiempos de Cristo.

 

 

Ángel Cámara Jiménez

Septiembre del 2004