OLVIDARLA NO PUEDO

 

¡No, que no, que no te quiero,

mil veces ella me repetía,

y  yo, necio e incauto,

no  la creía.

 

Lo que a entender no alcanzo

de mi tristeza,

a más tiempo pasado,

más grande mi pena.

 

No la culpo de nada,

pero sin ella muero,

el cuerpo y el alma

ya ni lo siento.

 

De sus cabellos hermosos

guardo el recuerdo,

y aunque todo se olvida

la llevo dentro.

 

¡Qué tristeza la mía!.

¡cuánto aún la amo!

se oscurecieron las nubes

cuando se iba alejando.

 

¡Ay amigo! yo creía

que en mi corazón

el fuego no ardía

y al quedarme sólo

día tras día,

me he dado cuenta

¡cuánto la quería!.

 

Por eso amigo,

ya no hay consuelo,

la pena me ahoga,

me quiebra el silencio,

me muero sin ella,

olvidarla no puedo,

ya sólo me queda

cortarme las venas

y desangrarme en secreto.

 

Nadie compadezca

a este pobre necio,

yo fui el culpable

de este sufrimiento.

¡Que nadie lo sepa!

amigo del alma

guárdame el secreto,

que nadie sepa

que por ella muero.

 

No la culpo de nada,

fue mío el tropiezo

y si alguien pregunta

guarda el secreto,

dile lo que quieras,

invéntate un cuento,

pero no le digas nunca

que por ella he muerto,

que la llevo en el alma

y.... olvidarla no puedo.

 

 

Ángel Cámara Jiménez