POEMA A  JUAN OROZCO “EL GALLO”

 

 (Con afecto y admiración a este novillero Arjonero)

 

En tu capote de seda

está “dibujao” el toreo,

filigranas de alegría

revuelan sobre el albero,

tu toreo es duende y gracia

artista de cuerpo entero.

 

Que la plaza se engalane

de caireles y de sueños

y le pongan cascabeles

a la puerta de chiqueros.

 

Que venga la luna a verte

y que venga el mundo entero,

sólo tú puedes dibujar

la elegancia en el albero,

conjugando unos lances

con resaca a cante bueno.

 

Una montera se alivia

saludando desde el tercio,

como un revuelo de alondras

todo el,  es un misterio.

 

Hay que vivirlo despacio,

reposando la mirada,

cuando el toro pasa rozando

taleguillas de guirnaldas.

 

   Siempre estás en leve vuelo,

sin temerle nunca a nada,

tus pases son, puro ensueño,

trincherazos que desgarran.

 

Alamares y monteras

revolotean por el ruedo,

chicuelinas y gaoneras

son tus lances predilectos.

 

Caireles, muletillas,

abanicos y sombreros,

toda da vueltas en la plaza,

es el duende de un torero,

que templa, para y manda,

como los grandes maestros,

 Juan Orozco “El Gallo”

ése “Ravel del toreo”

 

                                              

 

 

 

                                                          Autor: Ángel Justo Cámara Jiménez