|
Paseo virtual por La ruta de los Nazaríes
Por Custodio Jesús Torralvo Ruiz Desde el norte de Jaén hasta Granada capital del reino nazarí, se extiende la tercera ruta del
Legado Andalusí que se ha materializado turísticamente. Este trayecto fue presentado por la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía, a través de Turismo Andaluz, en la edición de Fitur
de este año, y se inaugurará oficialmente el próximo otoño. La Ruta de los Nazaríes, al igual que el resto de itinerarios integrados en el Legado Andalusí, muestra la herencia que la civilización de
al-Andalus ha dejado por toda la geografía andaluza, hoy todavía presente no sólo en el patrimonio
cultural y artístico, sino también en aspectos de la vida cotidiana como la gastronomía o los oficios tradicionales. Las tierras de Jaén, frontera entre el reino cristiano de Castilla y el musulmán de Granada, fueron escenario de
luchas, pero también de convivencia e intercambio entre distintas culturas, una diversidad que se hace patente durante todo el recorrido.
La nueva ruta del Legado Andalusí arranca en el desfiladero de Despeñaperros, actualmente convertido en Parque Natural. Entre las localidades situadas en la escarpada Sierra Morena surgen Las Navas de Tolosa, conocida por la famosa batalla que lleva su nombre, o La Carolina, repleta de caserones encalados y rodeada de campos que favorecen la tradición de la caza. No muy lejos se encuentra
Baños de la Encina, que se alza sobre las laderas de una colina coronada por la fortaleza desde donde se protegía la población.
Poco después, entre olivares y huertas se levanta Bailén, ciudad de influencias heterogéneas Desde esta localidad se llega a
Andújar, población serrana
repleta de encanto andalusí que aún conserva algunos vestigios de la muralla con 48 torres que antaño la protegió. En Andújar, así como en otras localidades como Úbeda, abundan talleres de ceramistas y alfareros. Aquí, una carretera trazada entre la campiña jiennense lleva a Arjona, cuna de la dinastía nazarí, Porcuna,
Torredonjimeno, Martos,
Torredelcampo y
Jaén, por un paisaje salpicado de torreones y atalayas. También se llega a Jaén desde
Bailén por la N-323 y permite visitar Mengíbar. La capital de la provincia conserva numerosos monumentos que merecen su visita, como la
la catedral, con una impresionante fachada; el castillo de Santa Catalina y los baños árabes son
las principales herencias musulmanas.
Otro trayecto desde Bailén, pasa por Linares y Úbeda, ciudad de importante patrimonio renacentista asentada sobre una colina cercana al Alto Guadalquivir. Desde ahí, entre anchos campos de olivares y con
Sierra Mágina asomando en el horizonte, se alcanza
Baeza, pequeña urbe universitaria y antigua silla episcopal. Jódar, Jimena y Mancha Real surgen en las inmediaciones del Parque Natural de Sierra Mágina, un paraje ideal para los amantes de la naturaleza.
A la salida de Jaén en dirección a Granada se encuentra La Guardia de Jaén, una
pequeña villa de importancia defensiva en el pasado. Una desviación lleva a Cambil, Huelma, Guadahortuna, Pínar e
Iznalloz. En plena vega granadina
se encuentran Deifontes y
Maracena, y poco después se llega a Granada, último reducto musulmán, donde finalizan todas las rutas del Legado Andalusí.
|