HISTORIA DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN DESDE SU FUNDACIÓN POR EL CONDE DE ANTILLÓN

  IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

      El 24 de Octubre de 1.895 fundaron en Arjona las Hermanas de la Cruz, con asilo para niñas huérfanas en la calle del Arco, hoy de Sor Ángela de la Cruz. La fundación de la sevillana Ángela de la Cruz Guerrero y González, levantó una pequeña capilla bajo la advocación de San Rafael.

Sólo llevaban  tres años, cuando paseando por el pueblo el Sr. Conde Antillón, D. Isidoro Pérez de Herrasti (31-7-1838 + 17-9-1903) con una hija suya, pequeña, al pasar por lo que hoy es la plaza del Carmen, su hija le dijo «Papá qué iglesia más bonita podría hacerse aquí…»

La niña moría poco tiempo después y el padre mandó construir la iglesia bajo la advocación de Ntra. Sra. del Carmen, en memoria de su hija fallecida.

El templo se hizo en el año 1.898 y entregado a las Hermanas de la Cruz para su servicio y cuidado habiéndosele adaptado al coro una preciosa celosía.

De una sola nave de crucero, la techumbre de bóveda de cañón, el presbiterio muy elevado con una artística baranda y azulejos del más puro estilo granadino.

A los pies de la nave, al lado del Evangelio, la torre estilo mudéjar, copia de la de Santa Ana de Granada, solo que la nuestra es de planta cuadrangular y la de Granada rectangular, apareciendo más esbelta la de Arjona.

La Portada de piedra con  pilastras  y frontón curvo en cuyo centro un cuadro de cerámica con la Virgen del Carmen, obra de Mezquita de Andújar. Cerrando el atrio, una gran verja de hierro macizo, y el suelo del mismo, solado con grandes losas de piedra de Porcuna.

  EL ALTAR MAYOR Y RETABLO.-

El retablo de tres cuerpos con siete hornacinas y camarín central para la imagen titular, de estilo renacimiento muy rico con dos grandes columnas con estrías y el manifestador incorporado al mismo. En la parte superior del retablo, un crucifijo. En la parte central, en sendas hornacinas, las imágenes de San Rafael y San Gabriel; en la parte derecha San Isidoro y San Antonio, en la izquierda San José y San Joaquín, todos procedentes de talleres valencianos.

El retablo fue hecho en Valencia, diseñado por don Francisco Font en 1898. A los lados dos puertas, una para subir al camarín de la Virgen y otra para el manifestador. También a los lados dos credencias ricamente talladas y doradas.   

IMAGEN DE LA VIRGEN DEL CARMEN

La imagen de la Virgen del Carmen, obra de don Francisco Font, de 1898, era bellísima, parecía suspendida en una nube con cabezas de Ángeles en actitud de entregar el Escapulario.

En las capillas laterales, unos altares con retablos de escaso valor artístico, las imágenes del Corazón de Jesús, y San Francisco de Asís al lado derecho, obra de Martínez Montañés y la del Sagrado Corazón del Sr. Font.

La imagen San Francisco, había sido traída por las Hermanas de la Cruz, y procedía de una iglesia de Sevilla.

En esta iglesia se montaba un belén casi monumental, los Reyes eran napolitanos, vestidos con gran riqueza. Los pastores de la Anunciación y el pastor del puchero, eran obra del artista valenciano Vicente Tena, las otras figuras eran adaptadas.

Los cultos eran muy solemnes: Novena a la Virgen del Carmen, San Francisco de Asís, Virgen de Lourdes,  y sobre todo las Jornaditas y el Octavario del Niño Jesús de Belén, que los mayores le llamaban «maitines». Los nenes acudíamos a estos cultos porque las Hermanas cantaban la letanía de la Virgen y los villancicos acompañados con instrumentos populares como triángulo, palillos (castañuelas) y panderetas.

Celebraban las Hermanas unos cultos que a la mayoría de los arjoneros le eran desconocidos. Era el octavario de los Santos Bonoso y Maximiano. Tenían unas imágenes muy antiguas que pertenecieron al Capellán de las Hermanas, D. Francisco Alférez, los ponían en una mesa revestida de rojo con flores y velas.

Las imágenes eran de 40 centímetros y estaban ricamente policromadas. Los capellanes que tuvieron las Hermanas fueron: D. Francisco Alférez, D. Quintín (El cura risica) y D. Juan Antonio León García (El Señor Prior).

MISA DEL OFRECIMIENTO

Una de las fiestas más simpáticas que se celebraban en la Iglesia del Carmen era la del «Ofrecimiento» el día de los Reyes.

Al comenzar el curso en el mes de septiembre, las Hermanas de la Cruz pedían a las niñas, en sus respectivas clases el comienzo de la confección de haticos para niños recién nacidos de clase pobre. Las niñas hacían saquitos, sábanas de cuna, pañales y toda clase de ropica de niños chicos, para después el día de Reyes, hacer el ofrecimiento al Niño Jesús, después de la misa que  ese día era más solemne que ningún día.


Las niñas iban a la misa con sus ropicas puestas en bandejas y canastillas para hacer el ofrecimiento después de la misa, al subir a besar la imagen del Niño Jesús. A esta misa solían acudir todos los padres y madres de las niñas para ver a sus hijas hacer el ofrecimiento, que recibía el Sr. Prior (D. Juan Antonio León García) sentado en un sillón con la imagen del niño en besapié.

Las primeras en besar al niño eran las niñas de las Hermanas, llevando en sus manos la ofrenda de ropica mientras iban cantando…

Llegó ya compañeras, el momento precioso

que a Jesús Niño hermoso le demos adoración.

Preparemos gozosas nuestras prendas y ofrendas

démosle con las prendas,  también el corazón…

Recibe niño amado, camisa y abriguitos,

para los pobrecitos, que besan tus pies.

ASALTO Y DESTRUCCION DE LA IGLESIA DEL CARMEN 1936

El día 26 de Julio de 1936, la turba revolucionaria entró a saco en la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen. Ésta quedó destruida interiormente, arramblando con todo lo que encontraron a su paso.

Me contó Blasa, (seglar, que vivía en el convento  con las hermanas) que muy de mañana los milicianos  golpeaban la puerta que da acceso a las clases de las niñas, otros querían saltar la verja del atrio de la iglesia dando gritos.

Las Hermanas se encontraban recogidas en la capilla de San Rafael, en la calle Sor Ángela de la Cruz, junto a la casa de Juana Montoya. (esta parte del convento fue derribada y en su lugar se construyó un bloque de pisos, por los años ochenta)

Las Hermanas, desde que ardieron las iglesias mayores, no hacían la oración en la Iglesia del Carmen por temor a que fuera incendiada con ellas dentro.

Habían puesto a salvo el Santísimo, así como los vasos sagrados, ornamentos etc., pasándose a la capilla de San Rafael que pasaba más desapercibida por no haber sido abierta al culto desde que se la entregaron a las Hermanas de la Cruz.

Ellas oían los gritos de…»Hermanas abrid las puertas…»

La comunidad siguió en oración, mientras la superiora, Hermana Nieves, bajó a abrirles la puerta de la iglesia.

Mientras abría las puertas del atrio decía a los asaltantes: ¿ Qué vais a hacer, fariseos ?…, Ellos le contestaron: «Hermana Vd. se sube arriba que nada le pasará».

La Hermana superiora no quiso pasar por la iglesia y se subió por el túnel que hay desde el atrio a la escalera del coro, cerrando la puerta que daba acceso al convento.

Señor perdónales porque no saben lo que hacen, fueron las palabras de la superiora, cuando oyeron el golpe que dio la imagen de la Virgen al estrellarse sobre el suelo.

Subieron al camarín de la Virgen y le empujaron cayendo sobre las gradas del altar, la cabeza del niño quedó seccionada del resto del cuerpo y fue rodando por el suelo hasta la puerta de la torre.

Con sogas tiraron del retablo haciéndolo caer y arrastrándolo hasta la calle donde pasados los escalones de piedra formaron una gran hoguera donde además ardieron las imágenes de San Francisco de Asís, Sagrado Corazón de Jesús y todas las imágenes que había en el retablo mayor.

La mesa del altar, una vez separada del retablo no quisieron quemarla por hacerles falta  para que después les sirviera de mostrador. Solo le arrancaron el escudo del Carmen que tenía en el centro.

El templo lo convirtieron en economato de víveres para la población civil y después para los militares que llegaban para el frente de Porcuna.

Las lámparas siguieron colgadas en las pilastras laterales y los apliques de hierro en la nave central.

Sobre la portada principal, pusieron una escalera y arrancaron con una piqueta el cuadro de azulejos que representaba la Virgen del Carmen.

Las campanas las dejaron colgadas para que después sirvieran para avisar a la población de la llegada de la aviación.

En la torre colgaron una bandera roja, y en ella se montó una guardia para avisar de la presencia de la aviación nacional.

A las hermanas las evacuaron junto con la población civil, la noche del 31 de  Diciembre de 1936, marchando al pueblo de Ibros.

RESTAURACION DE LA IGLESIA DE  NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN EN EL AÑO  1939

En los primeros días de finalizar la guerra, y vueltas las Hermanas de la Cruz, se comenzó la limpieza del templo. El Prior se instaló en la casa aneja a la iglesia o casa del capellán.

El Sr. Marques, heredero del Patronato del Conde de Antillón, envió desde Granada un retablo compuesto de tres cuerpos con reminiscencias platerescas, coronando el mismo un gran cuadro de San José del estilo Bocanegra.

Una imagen de la Virgen de finales del siglo XVI, a la que se le puso un escapulario para representar a la titular Ntra. Sra. del Carmen.

Sobre el basamento central por encima del Sagrario dos imágenes de pasta, traídas por la Hermanas, San José y Santa Teresita del Niño Jesús.

Se trajeron los bancos que eran de San Martín, que se encontraban en la casa del Pueblo  desde el día del incendio de las iglesias el 23 de Julio de 1936, quedando abierta al culto como parroquia de San Juan.

Detalle del retablo

Se abrieron nuevos libros sacramentales, y en ellos se fueron inscribiendo los bautizos, bodas y defunciones ocurridas durante la guerra. También se rehicieron las partidas de bautismo y matrimonio que se perdieron en el incendio de las dos parroquias.

En las dos capillas laterales se instalaron los confesionarios, y en la del lado del evangelio, la pila bautismal.

Se celebraron los cultos de las dos parroquias; de San Juan, la novena y fiesta de la Virgen de los Dolores, el mes del rosario y ánimas, novena de San Antonio y el Mes de Mayo.

De San Martín, los siete Domingos, novena de San José, Sagrado Corazón y novena de la Inmaculada.

La fiesta del Corpus, el año que le correspondía a San Martín se celebraba una misa  de campaña en la puerta de la parroquia donde se levantaba un altar, y cuando correspondía a San Juan, la misa se celebraba en el Carmen al regreso de la procesión.

La primera novena a la Virgen de los Dolores, después de tres años sin celebrarla, fue en el año 1940. Un cuadro de la Virgen, propiedad del Prior, se colocó en un dosel de damasco rojo que le hizo Diego «Lamona», se puso delante de la Virgen del Carmen en el altar mayor, a los lados unos brazos de luz eléctrica, que eran de la casa de Dª Angustias Verdejo.

D. Ramón Contreras enviaba desde Granada la cera y las Hermanas cantaban el novenario.

Por la mañana, a las siete,  se celebraba el rosario de la Aurora en desagravio a la Virgen, a la entrada del mismo se celebraba la misa.

Por la tarde, a las siete, el solemne ejercicio del novenario, que predicó el Sr. Prior y las Hermanas cantaban los Dolores de la Virgen.

En esta iglesia del Carmen, cantó su primera misa D. Manuel Álvarez Tendero, el 24 de Junio de 1941, ya que había sido ordenado en Granada el Domingo de Pentecostés por el Cardenal D. Agustín Parrado García.

La parroquia estaba regida por el párroco D. Juan Antonio León García, y era coadjutor D. Basilio Martínez Ramos.

En abril de 1943, después de Semana Santa, se trasladó a esta iglesia, y colocada en el altar mayor hasta su traslado a Santa María en el 1945, la imagen de la Virgen de los Dolores.

El Cristo de la Expiración también estuvo en esta iglesia y colocado en la capilla del lado derecho hasta su traslado a Santa María.

En 1945, y para celebrar las bodas de diamante de la fundación de las Hermanas de la Cruz, se restaura el nuevo templo, El Sr. Marques de Albayda, dona para la iglesia un nuevo retablo, copia exacta del desaparecido en l936, sin las imágenes de las hornacinas laterales el retablo hecho en Valencia en la Casa Garcés, supera en riqueza al desaparecido, con sagrario de plata y baño de oro.

La imagen de la Virgen del Carmen, en actitud real, obra de D. José Navas Parejo, de Granada, cuyo rostro es copia de una nieta del escultor llamada Mª Ángeles, fallecida en plena juventud. El niño Jesús es copia del que tiene en su regazo la Virgen del Carmen, de Mora, de la iglesia de las Carmelitas Calzadas «La Gran Madre».

El cuadro de cerámica que hay sobre la portada de piedra de la entrada, sustituye al desaparecido y es obra de Aldehuela, de Andújar.

Se volvió a abrir de nuevo al culto, totalmente terminada, en Mayo de 1948.

La imagen de la Virgen del Carmen, obra del mencionado Navas Parejo está premiada en varias exposiciones nacionales y extranjeras, sobre todo en la de Portugal.

Cuentan que cuando la Virgen estaba en la exposición de Madrid, la visitaron los Carmelitas Descalzos de aquella provincia, queriéndola adquirir para la Basílica del Monte Carmelo en Palestina, ya que por aquellas fechas se preparaba la conmemoración del VII centenario del Escapulario.

En las capillas laterales, se colocaron las imágenes del Sagrado Corazón, propiedad de las Hermanas, y en la otra, la de Ntra. Sra. de Fátima, regalo de D. Carlos Valdivia.

Se volvió a instalar el Belén con figuras más pequeñas, con un fondo pintado por Benito Ramírez Ramírez.

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