Tras los sucesos de 1628, se descubren las reliquias de los Santos, encontradas en lo que fue la primera excavación arqueológica de que se tenga noticia. Se elige para ello un lugar del alcázar situado entre la torre de los Santos y la del Rastrillo, al pie justo de la excavación, idea del arquitecto Juan de Aranda Salazar y del propio cardenal de Jaén, Baltasar Moscoso y Sandoval; en 1906, se añadieron dos contrafuertes por desplazamientos del cuerpo del camarín.

En él recibieron culto las imágenes de los Santos Bonoso y Maximiano hasta la desamortización de Mendizábal.

Esta iglesia, edificada a partir de 1635, está construida de tal manera que siendo dos templos superpuestos, a ambos se pueden entrar a pie llano desde la calle.

La Ley de Mendizábal suprimió la Parroquia de Santa María, y para evitar que la iglesia fuera vendida por el Estado, se trasladaron los Santos a Santa María y las Reliquias pasaron a la parte superior, quedando la inferior en manos del Gobierno, y en ella se instaló una escuela unitaria para niños, también fue sede de Acción Católica, y últimamente, hasta 1989, almacén municipal y que posteriormente fue museo arqueológico; en la actualidad, tras la restauración de su singular retablo de estuco policromado de estilo gótico colonial, obra de Juan Álvarez de la Cruz, es uno de los dos únicos retablos existentes en España.

La iglesia, llamada hoy Santuario de las Reliquias, es de una sola nave, con presbiterio de mármol rojo, cercado por una reja de hierro, colocada en 1777.

Tiene un espacioso camarín con cuatro alhacenas donde se guardan los huesos de mártires compañeros de nuestros Santos. El retablo de estilo renacentista, con cuatro columnas, es obra del maestro Juan de Abad, y que hoy aún se conserva, aunque restauradas dos de sus cuatro columnas.

Esta iglesia no necesitó de reconstrucción ya que no fue incendiada la fábrica del templo.

Lo primero que se hizo fue blanquear de medio para abajo, limpiar y fumigar la iglesia por haber estado tres años convertida en cuadra.

En 1940, llegaron las nuevas imágenes de los Santos, se subieron al camarín, donde recibieron culto hasta 1942, en que fueron trasladadas a la iglesia de Santa María, una vez acabadas las obras de reconstrucción.

Los terremotos de 1950, dañaron la techumbre del templo, con peligro de hundimiento, que no es reparado hasta 1953, a costa del Ayuntamiento, colocándole nueva solería y pintándose de nuevo. En 1968, se comienzan las obras para instalar en él, el Museo de los Santos, encomendándosele la dirección del mismo a don Jerónimo Gil Mena.

CAMPANICA DEL TURRÓN

La pequeña espadaña de la iglesia de las Reliquias, tiene dos campanas, la del turrón arriba y la otra en el hueco inferior. La actual campanica del turrón es la de la ermita del cortijo de Santiago, donada por Dª Pilar Verdejo a esta iglesia de las Reliquias y la otra de mayor tamaño, es la que había en la ermita de San Rafael, situada en la esquina de la calle del Llano, junto a donde estaba el pozo, que posteriormente fue tapado y que dio nombre a la calle, como de «Pozo del Llano». Se dice que el nombre «del turrón» se debe a que en el comienzo de Fiestasantos suena la campanica para llamar a los turroneros a la fiesta.

Debido al mal estado del santuario, en 1998, se comienzan las obras de restauración.

El día 22 de agosto de ese mismo año, a las once de la mañana, se descubrió una placa, en recuerdo de D. Jerónimo Gil Mena, que fue el fundador y primer director del Museo de los Santos, desde 1970, hasta su muerte.

En la actualidad la planta superior está convertida en el Museo de los Santos, el cual alberga una gran cantidad de objetos, fotografías y enseres de culto relacionados con los Santos Mártires, Bonoso y Maximiano.

CASULLA DE LOS SANTOS

Al celebrarse en 1928 el III Centenario del descubrimiento de las reliquias de los Santos, el matrimonio compuesto por D. José Ruano y Dª Matilde Muñoz-Cobo, donaron para el culto de los Santos una casulla de terciopelo rojo bordada en oro y sedas, en la delantera lleva bordada la urna de las reliquias y en la parte de atrás, las imágenes de los Santos.

TEMPLETE DE LAS SAGRADAS RELIQUIAS

Este templete construido en la casa Orrico de Valencia en 1928, fue donado por la familia Prieto Lópiz para conmemorar el tercer centenario del descubrimiento de las Reliquias de los Santos. Es de plata cincelada y consta de una cúpula sostenida por ocho columnas en cuyo interior se venera la urna con las reliquias de los Patronos, San Bonoso y Maximiano. Dado su estado de deterioro, fue restaurado en el 2003, en los talleres Angulo de Lucena y sufragado por la misma familia del donante.

Ver análisis del Santuario de los Mártires en Arjona (Jaén)
por © Álvaro Rendón Gómez, junio 2010

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