El proceso de romanización de Hispania

Previamente, anticipo a la explicación de la epigrafía romana, las circunstancias que se dieron para que los pueblos iberos abrazaran poco a poco el proceso de la romanización de Hispania.

Los ejércitos romanos se iban asentando a medida que desalojaban o subyugaban a los enemigos de Roma. Así tomaron Cartago Nova y después de dos victorias en Baecula (Bailén) e Ilipa (Alcalá del Río, Sevilla), fueron ampliando sus conquistas, no sin fuerte oposición de los pueblos indígenas, que ya a lo largo del siglo I a.C., las ciudades iban sufriendo una transformación adaptándose al modo de vida de los vencedores. Dichos cambios abarcaban la imposición de su cultura, lengua y costumbres que hacían que los pueblos pasasen a convertirse en una sociedad regida por las mismas leyes y formas de vida. Desde el final de las guerras púnicas las oppida ibéricas con su príncipe “prínceps” (del latín “jefe, líder”) de cada ciudad fortificada, poco a poco se iban transformando en ciudades romanas, bien en forma de colonia o municipium, que eran su forma de clasificación. Este lento y largo proceso, acabó creando un clima propicio a la aceptación de lo romano.

En este contexto histórico del siglo I a.C. se encontraba Arjona, terminando de aceptar la romanización de Alba Urgavo, si bien con cierta reticencia de las últimas generaciones de íberos en adaptarse a las costumbres de los romanos. Esta fecha es la que se data la Cámara Sepulcral y la Caja de los Guerreros de Piquía.

Este siglo, fue crucial ante la política colonizadora de Julio César y Augusto, pues se ejerció un impulso de florecimiento del amplio nivel cultural que terminó con la aceptación del latín como lengua oficial, quedando ello reflejado en numerosos vestigios del mundo romano en Arjona.

Los dioses jugaban un papel importante en la sociedad como hemos podido ver en algunas inscripciones votivas (promesas a las deidades romanas).

Por último, ha quedado constancia escrita de identificación de personas destacadas de Alba Urgavo que, en cierto modo, tuvieron influencia en la misma; un grupo de élite que han perpetuado su nombre a través de los tiempos. Sabemos de todo ello gracias a la epigrafía.

En ellos, quedan patentes la afirmación de las autoridades locales, duoviri ( duoviros, magistratura ordinaria anual romana similar a la figura del consulado en la república, pero a nivel de colonias y municipios.) con acatamiento ante los emperadores, predominando entre ellos, Augusto, sucesor de Julio César, lo cual evidencia el auge de la ciudad durante su época. 

Evidencias escritas en piedra, normalmente, y que, por su duración, fueron un espacio privilegiado para la proyección pública de los individuos y como propaganda ante los ciudadanos del imperio.

Una fuente imprescindible para estudiar la historia antigua del mundo clásico es la epigrafía. Las inscripciones aportan datos muy importantes para conocer todos los aspectos de la vida cotidiana tanto públicos como privados de las sociedades antiguas como la romana.

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Evidencias escritas en piedra, normalmente, y. que por su duración, fueron un espacio privilegiado para la proyección pública de los individuos y como propaganda ante los ciudadanos del imperio.

Una fuente imprescindible para estudiar la historia antigua del mundo clásico es la epigrafía. Las inscripciones aportan datos muy importantes para conocer todos los aspectos de la vida cotidiana tanto públicos como privados de las sociedades antiguas como la romana. 

La epigrafía es la ciencia de las inscripciones. Su misión, por tanto, como disciplina científica que forma parte de las ciencias de la antigüedad es leer, interpretar, datar y contextualizar las inscripciones.

En función del tipo de soporte o forma, podríamos clasificarlos en:

Estelas: Losas de piedra de forma alargada, destinadas para ser hincadas en el suelo. Muchas de ellas eran funerarias.

Aras: Soportes que reproducen los elementos de un templo, con columna, basa fuste y capitel) con arquitrabes, friso… Suelen tener un hoyo en la parte superior para las ofrendas. Suelen acoger inscripciones funerarias o votivas. Ara del latín es altar.

Pedestales: Los bloques o pedestales son de carácter monumental y tenían una estatua colocada encima. También podían tener un carácter votivo.

Placas: Bloques de menos de 20 cm de espesor y serían equivalentes a las que cubre los nichos.

Cupae: Antecedentes de los sarcófagos sobre los que también se pondrán textos epigráficos

Cipos: Pequeños monumentos erigidos con fines conmemorativos y funerarios. Tenían forma de pilastras o de fragmento de columna.

Miliarios. Columnas de forma cilíndrica que se colocaba al borde de las calzadas romanas para indicar las distancias.

Y en cuanto a su contenido podríamos clasificarlos en:

Inscripciones funerarias: dedicadas por alguien a un individuo fallecido.

Inscripciones votivas: Dedicadas a los dioses.

Inscripciones honoríficas: Se dedicaban a una persona que ha tenido algún cargo y también el motivo, el nombre del dedicante y de dónde han salido los fondos.

Inscripciones monumentales: Se hallan en monumentos públicos. Nos informan de las circunstancias de la construcción indicando en qué fecha se llevó a cabo, que personas se ligan a ella y, en ocasiones, a qué divinidad se consagra.

Inscripciones jurídicas: Aquellas que tienen un contenido legal. Dentro de este grupo se encuentran los bronces jurídicos, muy común dentro de la Baetica, Eran copias de documentos oficiales para exponer públicamente en el foro de la ciudad.

Miliarios: epígrafes sobre los que hay una inscripción que dice la distancia entre dos puntos de la misma vía, expresada en millas y qué emperador gobernaba cuando se construyó.

Tituli Picti: Son marcas de propiedad o procedencia que aparecen en objetos de uso cotidiano (instrumenta) e indican el nombre del propietario del taller (oficina) donde se elaboró el objeto.

Términos augustales: Hitos que señalan límites territoriales de dos ciudades o comunidades. Pero también pueden indicar el límite entre el territorio de una comunidad y el territorio a disposición de una legión. (en Cantabria)

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Contamos en la actualidad con 31 inscripciones epigráficas pertenecientes a distintas épocas y que desglosamos:

Dos inscripciones pertenecen a la época ibera.

Veintisiete, pertenecientes a la época romana.

Tres pertenecen a la época visigótica.

El hecho de contar con el conocimiento de la mayoría de estas inscripciones, obedece a que, gracias a unas pocas personas dignas de toda credibilidad, dieron fe en su día, de haber visto o tenido constancia de su existencia, dejando registros de ellas, aunque, en la actualidad se encuentren desaparecidas.  Tan solo diez están localizables, bien en Arjona o en algún museo. Entre las desaparecidas, de dos de ellas se hicieron un duplicado y se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional.

En la historia de Arjona, queda constancia de la realización de dos importantes excavaciones. La primera, con motivo del hallazgo de las reliquias de los santos Bonoso y Maximiano, en 1628, donde se fueron extrayendo cuantos objetos iban encontrando, sin apenas darle ningún carácter científico y atribuir casi en su totalidad a restos de mártires de Arjona.  La segunda excavación realizada en 1787 y 1788, ante la necesidad de sacar piedras de la plaza del mercado, para la construcción del matadero municipal y contando con la supervisión del regidor perpetuo D. Antonio Cardera Verdejo, empezaron la excavación muy cerca de donde está la inscripción de Baco. Se halló mucho material y que se fueron comunicando a las autoridades de entonces, como era preceptivo. De ello, contamos con copia de los escritos que documentan dicha excavación. Sin embargo, tanto en una como en la otra, han quedado pocos registros. Al contrario, en la primera excavación, se aprovechó cualquier piedra para incorporarlas a la edificación de la cripta de los Santos y con más razón, tratándose de piedras de manufactura pagana y también por no contar Arjona con cantera alguna. Posiblemente ese haya sido también el destino de una base de una estatua catalogada con la referencia CIL 02 (2. Aufl.) 07, 00080.. De la segunda excavación hay una urna funeraria de piedra de un duunvir de Arjona, conteniendo huesos y cenizas pero que actualmente se encuentra perdida.

La mayor parte de las inscripciones son de tipo honoríficas y que están dedicadas a algún emperador, destacando cuatro de ellas al emperador Augusto (27 a.C.-14 d.C.). Otra dedicada a tres emperadores a la vez, Nerva Trajano y Adriano, los tres primeros emperadores de la dinastía de los Antoninos y el segundo y tercero, de origen hispano) del 96 –138). Para completar, otra dedicación más tardía, al emperador GAIVS IVLIVS VERVS MAXIMINVS, también conocido como Maximino el Tracio correspondiente ya al sigo III, el resto de inscripciones honoríficas son dedicadas para o por algunos uunviros de la localidad.

Un caso digno de mención es la inscripción con onomástica latinizada encontrado en Arjonilla con decoración del mundo rural en el que aparecen yuntas de bueyes haciendo referencia a Marcus Horatius Bodonilur y su esposa Lucrecia Sergieton. Se observa en el congnomen de ambos su origen indígena, que sin embargo aplicó su nombre patricio y adquirió la pertenencia a la tribu Galeria y que además llegó a ser máximo mandatario de Alba Urgavo.

Una de las inscripciones epigráficas más completas en cuanto a información sobre el dedicante es de carácter honorífico y a la vez votivo (dedicado a la divinidad), la mandó erigir Cayo Venecio Voconiano, (s I a.C a s I d.C..) sacerdote de los divinos Augustos que ofreció por una promesa una imagen de oro a la diosa Fortuna y otra a Mercurio. Aparte de ser sacerdote del fuego de los divinos Augustos, cuenta con una carrera militar nada desdeñable. Luchó posiblemente junto a Julio César como oficial superior de la legión, pues fue prefecto en la Cohorte I Calcedonensis (posiblemente intervino en Calcedonia, en el estrecho del Bósforo), Tribuno de la legión III, Gallica Felicis y PRMP pudiera ser un Primus Pilus, (prefecto destacado) del Ala I de los Lemavos. Como ya he comentado, Cayo Venecio Voconiano fue tribuno de la III Legión Gallica, que fue reclutada por César en el inicio de la guerra civil contra la facción conservadora del senado, liderada por Pompeyo; legión reclutada en el 49 a. C. Participó en todas las campañas de Julio César contra sus enemigos estando presente en las batallas de Farsalia y Munda, ésta última contra los hijos de Pompeyo Magno. Sirvió en el Ala I de los Lemavos, oriundos de lo que hoy es Monforte de Lemos, conocidos como pueblo prerromano de corte céltico, los cuales construían los núcleos llamados castros; adoraban los fenómenos naturales y deidades pancélticas como el Dios Lug (posiblemente el origen de Lugo). Colaboraron con el ejército Romano, formando el Ala I lemavorum y la Cohors I Lemavorum civium romanorum.

Otra inscripción también de carácter honorífico y votivo, que hace referencia a “Libero Patri”, como también se le conoce al dios Baco, fue mandada construir en honor al pontificado de Lucio Calpurnio Silvino de la tribu Galeria, Duunviro por dos veces y sacerdote del flamen al culto público del municipio Albense Urgavonense. Pontífice de la casa Augusta.

En el aljibe de Arjona, dos arcos centrales almohades están soportados por dos bases de estatua con inscripciones de tipo honorífica. Una de ellas ordenada por Quinto Mario Hispano quien dio y dedicó a su padre Quinto.

La otra columna ya se comentó que fue mandada erigir a César Augusto, base que también ha perdurado al estar semihundida en el agua durante siglos.

Una urna funeraria hallada con motivo del hundimiento de una casa en Arjona, tenía una inscripción en verso pero que se encuentra desaparecida. Lo mismo ocurrió con dos pedazos de tablas de mármol cuya inscripción de tipo jurídico que, por su fragmentación, no han hecho posible su lectura, y que también han desaparecido.

Curiosamente, como caso único había en San Martín una base grande de color azul de una estatua dedicada a Julia Augusta, conocida también como Livia Drusila que fue la esposa del emperador Tiberio e hija de Druso, el cual participó en la muerte de Julio César.

Una inscripción de tipo honorífica que apareció en Cotrufes, parecía más bien propaganda electoral anunciando que “Aulo Cantilio, duunviro, habiendo dado juegos dos veces”. Esta epigrafía del s. II, pasó, al parecer, a formar parte de la iglesia de los Santos Mártires. También hallada en Cotrufes, había una inscripción en la base de una estatua, de la cual no se ha podido descifrar por su mal estado que, igualmente, se encuentra desaparecida.

Según Jimena Jurado, en el cimiento de la torre del Ariete (en la torrecilla de los dos arcos) se encontraba el fragmento de esta inscripción del hijo de Lucio de la tribu Galeria dedicada a su padre y que se encargó de hacerlo a su costa. Evidentemente esta inscripción que forma una parte de tres, ha desaparecido en su totalidad.

En el ya conocido manuscrito 1180, de la Biblioteca Nacional, escrito por Jimena Jurado habla de la existencia de la inscripción que dedicaron a Nigelio, el Edil Duunviro Lucio Cetronio, su hijo Marco Pacoro y Lucio Emilio, hijo de Lucio, quienes hicieron este monumento de su propio dinero.

Ya en la época visigótica, figuran tres inscripciones, dos de carácter funerario, un epitafio, inscripción cristiana encontrada en Las Herrerías, del término de Arjonilla que pasó de la casa de un presbítero a empotrarse, supuestamente, en la iglesia de los santos, pero otro epitafio, encontrado en el Cortijo del Puerco, afortunadamente, se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.

Finalmente, y para terminar, una placa decorada de forma rectangular con motivos geométricos de círculos concéntricos inscritos en un cuadrado, fue donada por don Ramón Contreras Pérez de Herrasti al Museo Arqueológico y Etnológico de Granada.

A partir de ahora, es de esperar que la aparición de las nuevas inscripciones bien con motivo de obras que se vayan acometiendo en las casas particulares o bien en prospecciones arqueológicas de carácter público, queden perfectamente controladas y registradas en todo momento, añadiendo valor al rico patrimonio de Arjona y que aporten más luz al pasado romano en nuestra ciudad.

Durante el Imperio se distingue, en las provincias, a los municipios de las colonias, en la medida de que sólo las segundas gozan del derecho de ciudadanía romana sin restricciones, pero la administración local permanece idéntica. Los municipios (municipia) participaban de la ciudadanía romana, sea de pleno (municipia cum suffragio et iure honorum), sea limitada en el campo del derecho público (municipia sine suffragio). Algunos de estos municipia provinciales tenían derecho latino, más que la ciudadanía romana plena, pero el principio de autogobierno local bajo una forma de constitución estándar permaneció. El sistema político residía en el Populus a través de la Asamblea. La regían 4 magistrados locales, 2 duunviros y dos ediles, los cuales eran renovados anualmente; en algunos lugares disponían de cuestores o tesoreros.

Los duunviros: tenían la responsabilidad de gobernar, administrando justicia y nombrando jueces, gestionar los presupuestos, organizar los (comitia curiata ) reunión de varones, supervisar el calendario local, convocar las reuniones de los decuriones. Presidir determinadas ceremonias o determinar las embajadas, legationes que debían tratar con el gobernador provincial o incluso con el emperador sobre asuntos de gran importancia para la ciudad.

Los ediles eran cargos que ocupaban miembros jóvenes de la aristocracia local, desempeñaban tres funciones básicas: Cuidar de la conservación de las calles, edificios, etc. y de la seguridad en la ciudad. Garantizar el abastecimiento de alimentos de primera necesidad para la población, annona y vigilar los precios de los productos, así como sus pesos y medidas y organizar y supervisar la celebración de juegos públicos.

Lógicamente los magistrados disponían de personal subalterno de condición libre, libertos o esclavos.

El Ordo Decurionum constituían el senado local. El número de decuriones podía variar, en el caso de ciudades grandes podían llegar a cien o más. Sus miembros pertenecían a las familias más ricas y con mayor prestigio de la comunidad destacando entre ellos los que ya habían investido magistraturas y sacerdocios. Entrar a formar parte del Ordo Decurionum significaba disfrutar de honores y privilegios al alcance de muy pocos.

Gracias a las inscripciones epigráficas de Arjona, podemos extraer una relación de personas de las que ha quedado constancia de haber ocupado cargos en el senado local de Urgavo.

Periódicamente y tras la pertinente convocatoria de los duunviros o, en su defecto, de los ediles, los decuriones se reunían en la curia, edificio público de gran importancia ubicado en el locus celeberrimus de la ciudad: El foro. Todavía no se ha localizado la ubicación del foro en Arjona. La curia tenía por lo general planta rectangular y estaba presidida en su cabecera por la imagen del emperador, destinándose los lados largos a los asientos de los asistentes. Allí los decuriones discutían sobre temas muy diversos y adoptaban las consiguientes resoluciones de las que daban cuenta a través de decretos. Ello ha quedado recogido en multitud de inscripciones mediante fórmulas de  decreto decurionum, permaneciendo así la estructura inalterada hasta la época de Caracalla (214 d.C.)

Duunviros:

Marco Helvio Novato

Lucio Emilio Nigelo (dos inscripciones) Una en el Cortijo Cabañas 11-12 d.C.

Aulo Cantilio (dos veces)

Lucio Calpurnio Silvino (dos veces)

Marco Horacio Bodonilur

Sacerdotes augustales

Marco Helvio Varo

Cayo Venecio Voconiano

Marco Helvio Novato (duunviro)

Lucio Calpurnio Silvino (duunviro)

Una característica de la religión romana era que los sacerdotes no formaban una clase aparte dentro de la población. Eran elegidos entre los ciudadanos, políticos o militares generalmente, y no precisaban de una preparación previa, puesto que las técnicas del culto se aprendían dentro de cada colegio de generación en generación.

El sacerdocio se convertía así en un cargo público íntimamente relacionado con la política.

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INSCRIPCIONES IBERAS

Inscripción ibera. Su posible pronunciación fonética (alfabeto-silábica) de la palabra podría ser: Takeakusrta.

En 1787, el regidor perpetuo D. Antonio Cardera Verdejo, ante la necesidad de sacar piedra de la plaza del mercado, “empezaron la excavación muy cerca de donde está la inscripción de Baco, se halló desde luego mucha copia de material que se fue desenvolviendo descubriéndose claros vestigios de una obra antiquísima que pudo ser templo de la gentilidad, con comunicación a una especie de fortaleza cuyos arruinados muros se han encontrado y en una de las piezas que componen su fábrica una notable inscripción, era de un renglón porque a la piedra nada le falta por abajo ni tuvo más altura que la que era precisa para el renglón que tiene, de lo largo si pudo tener más y estar quebrada cuando allí la pusiera y por consiguiente ser el reglón más largo o bien estuviese repartido en otras piedras.

Las letras eran poco profundas con desaliño no siendo la piedra en que están muy agradecida. Su significación no me atreveré a adivinarla, juzgo es necesario el estudio de hombres más sabios, pero habiendo de decir algo, conjeturaría que, siendo los caracteres griegos se contenía allí el nombre de Proserpina o Diana cuya deidad (a la que Rollín señala templos en España) tendría culto en este pueblo. Lo cierto es que la inscripción es particularísima digna de mayor atención.”

Desde luego que es particularísima, como que a pesar de estar mal copiada por el Sr. Cardera, es más, a mi juicio, ibera que griega.

Evidentemente, como sostiene Morales Talero, se trata de una inscripción ibera.






Descubrimiento en Arjona de las ruinas de un edificio, medallas y monedas, Jaén ESTADO,4818,Exp.29 1787-07-10  –  1788-04-19 Unidad Documental Compuesta ES.28079.AHN//ESTADO,4818,Exp.29
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Tapa de plomo
Altura = 3,20 cm; Diámetro = 22,50 cm
Tapadera de urna de plomo con inscripción ibérica
En el canto de la tapadera. Exterior, Incisión, Íbero
Escritura ibérica

La inscripción está realizada sobre una tapadera de plomo fragmentada en dos partes (Ruiz et al. 2015, 368), probablemente también de una urna cineraria de plomo que no se ha localizado. Este tipo de urnas aparecen en pleno contexto de romanización, por lo que, independientemente de la cronología de la cámara principal y de la necrópolis en general, la cronología de s. I a.C. es perfectamente plausible en este caso, puesto que es típica de la Hispania Ulterior en ambientes ibéricos y turdetanos romanizados (de Hoz 2015, 404).

El problema de la tapadera de plomo es el lugar de hallazgo, puesto que aunque no apareció dentro de la cámara principal, se considera perteneciente a ésta. De hecho, el fragmento mayor de la tapadera también fue hallado por la familia Cobo3, aparentemente entre los restos de la avenida de agua que puso de manifiesto la necrópolis.

No obstante, el fragmento menor de la tapadera de plomo con parte de la inscripción, seis signos, fue hallado en el entorno de la cámara durante la excavación, pero sin que se haya publicado el punto preciso donde fue hallado y en qué secuencia estratigráfica. Será necesario esperar a la publicación de la información estratigráfica para verificar la hipótesis actual de los excavadores.

La tercera Intervención de Manuel Molinos en las jornadas de Arjona de junio del 2010.

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En función del tipo de soporte o forma, podríamos clasificarlos en:

  • Estelas: Losas de piedra de forma alargada, destinadas para ser hincadas en el suelo. Muchas de ellas eran funerarias.
  • Aras: Soportes que reproducen los elementos de un templo, con columna, basa fuste y capitel) con arquitrabes, friso… Suelen tener un hoyo en la parte superior para las ofrendas. Suelen acoger inscripciones funerarias o votivas. Ara del latín es altar.
  • Pedestales: Los bloques o pedestales son de carácter monumental y tenían una estatua colocada encima. También podían tener un carácter votivo.
  • Placas: Bloques de menos de 20 cm de espesor y serían equivalentes a las que cubre los nichos.
  • Cupae: Antecedentes de los sarcófagos sobre los que también se pondrán textos epigráficos
  • Cipos: Pequeños monumentos erigidos con fines conmemorativos y funerarios. Tenían forma de pilastras o de fragmento de columna.
  • Miliarios. Columnas de forma cilíndrica que se colocaba al borde de las calzadas romanas para indicar las distancias.

Y en cuanto a su çontenido podríamos clasificarlos en:

  • Inscripciones funerarias: dedicadas por alguien a un individuo fallecido.
  • Inscripciones votivas: Dedicadas a los dioses.
  • Inscripciones honoríficas: Se dedicaban a una persona que ha tenido algún cargo y también el motivo, el nombre del dedicante y de dónde han salido los fondos.
  • Inscripciones monumentales: Se hallan en monumentos públicos. Nos informan de las circunstancias de la construcción indicando en qué fecha se llevó a cabo, que personas se ligan a ella y, en ocasiones, a qué divinidad se consagra.
  • Inscripciones jurídicas: Aquellas que tienen un contenido legal. Dentro de este grupo se encuentran los bronces jurídicos, muy común dentro de la Baetica, Eran copias de documentos oficiales para exponer públicamente en el foro de la ciudad.
  • Miliarios: epígrafes sobre los que hay una inscripción que dice la distancia entre dos puntos de la misma vía, expresada en millas y qué emperador gobernaba cuando se construyó.
  • Tituli Picti: Son marcas de propiedad o procedencia que aparecen en objetos de uso cotidiano (instrumenta) e indican el nombre del propietario del taller (oficina) donde se elaboró el objeto.
  • Términos augustales: Hitos que señalan límites territoriales de dos ciudades o comunidades. Pero también pueden indicar el límite entre el territorio de una comunidad y el territorio a disposición de una legión. (en Cantabria)
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Los cuatro primeros pertenecen al clan o gens de los Helvios, aunque son de distinta familia directa.

En el quinto nombre contamos solo con el cognomen de Novato que da la posibilidad de que se refiera a la misma persona o bien que sea un familiar directo del nombre de la primera inscripción.

A diferencia de los nombres de los hombres, el nombre de las mujeres era diferente, pues sólo recibían el nomen paterno en femenino. Así, la hija de Marco Helvio Novato, recibió el nombre de Helvia y en Córdoba era conocida como Helvia Albina (por su origen de Alba (Urgavo)). Estamos refiriéndonos a la madre de Lucio Anneo Seneca, y a su abuelo, Marco Helvio Novato.

En Burguillo del Cerro (Badajoz), hay una lápida con una inscripción funeraria de una familia en la que aparece M. Helvio Novato muerto a los 41 años.

Posiblemente un antecesor de este grupo familiar pudiera ser Marco Helvio Blasión, pretor romano de la Hispania Ulterior de la Revuelta Ibera del 195 a.C. Condecorado con Ovación (ovatio) en el 195 a. C.

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M(arci) Helvi Lochi

De Marco Helvio Lochio

Epitafio sobre Urna funeraria Siglo II

Actualmente en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada.

CIL 02 (2. Aufl.) 07, 00082; tab. 3, 3.

Altura = 23 cm; Longitud = 36 cm; Anchura = 27 cm

Tamaño de las letras: 3 cm.

Datación: 30 a C. – 30 d. C.

Praenomen: M.

Nomen: Helvivs

Cognomen: Lochvs

Urna funeraria de puedra caliza calcárea de color blancuzco. La base es rectangular y las paredes verticales. El borde de las paredes se adelgaza, para dejar una escotadura en ángulo recto, destinado sin duda a encajar la tapa de la urna, hoy perdida. No presenta ningún tipo de patas para servirle de apoyo sino que se apoya directamente en el suelo.

Capitales cuadradas, de buena factura. Ductus regular. Interpunción: rectangular. Líneas guía.

Contreras Pérez de Herrasti, Ramón

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Q(uinto) Mario Q(uinti) f(ilio) Hispano / patri d(ecreto) d(ecurionum)

Una de las Columnas del aljibe

27 AC – 476 DC 

A su padre Quinto Mario Hispano Hijo de Quinto, DIO Y DEDICÓ , mejor que por Decreto de Decuriones.

CIL 02 (2. Aufl.) 07, 00079.
CIL 02, 02117.

Inscripción honorífica.

Base redonda de mármol rosáceo de 74 por 65 cm. Sustentando la bóveda del aljibe.4

Altura 74 cm. Y anchura 62 cm. Tamaño de las letras 5-4 cm.

Datación 27 a. C – 476 d. C.

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Imp(eratori) Caesari Augusto Divi f(ilio) / pontufici max(imo) trib(unicia) potest(ate) XIIX / co(n)s(uli) XI patri patriae d(ecreto) d(ecurionum)

Al emperador César Augusto hijo del divino (César) Pontífice máximo en su potestad tribunicia XIIX? En su consulado XI padre de la patria por decreto de los decuriones.

Año 6 A.C.

Columna del Aljibe.

CIL 02 (2. Aufl.) 07, 00070.
CIL 02, 02107.
ILS 0096.

Inscripción honorífica. Base de estatua de 87 cm alt y 62 cm. Anchura.

Tamaño de las letras 4,5 cm.-4 cm.

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Iuliae / Augustae / d(ecreto) d(ecurionum)

A Julia Augusta por decreto de los decuriones.

14 al 29 d.c.

Conocida también como Livia Drusila. Mujer del emperador Tiberio e hija de Druso que participó en la muerte de Julio César En Arjona junto a San Martín está un mármol redondo muy grande y azul con solas estas letras dedicatorias a Julia Augusta.

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Dextera [—] / nunc SC[—] / hic gracili[—] / haec mea vita [fuit —] / dum loquor NIO[—] / hac contentus HV[—] / sit mihi terra levis [—] / INCIPI SSA NICI[—] 

A la derecha de… ahora estoy aquí Gracilis…. Esta (mujer) fue mi vida mientras hablo aquí estoy contento. Sea para mi la tierra leve.  Comienza que tus huesos descansen.

Epitafio de una urna desaparecida compuesta en versos. Apareció en el derribo de una casa en la calle Teniente Ochando.

DEXTERA [ ]
NVNC SC[ ]
HIC GRACILI[ ]
HAEC MEA VITA [ ]
DVM LOQVOR NIO[ ]
HAC CONTENTVS HV[ ]
SIT MIHI TERRA LEVIS [ ]
INCIPI SSA NICI[ ]

CIL 02 (2. Aufl.) 07, 00083

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Imp(eratori) Caesari Aug(usto) pont(ifici) max(imo) / trib(unicia) pot(estate) XXXIIII co(n)s(uli) XIII / patri patriae Victoriae sacr(um) / L(ucius) Aemilius L(uci) f(ilius) Nigellus aed(ilis) IIvir d(e) s(ua) p(ecunia) f(ecit)

11-12 d.C.  (entre el 26 de junio del 11 y el 25 de junio del 12) Fecha sacada del calendario por las veces que fue cónsul y tribuno.

En Cortijo Cabañas

Al emperador César Augusto Pontífice Máximo con la potestad tribunicia por XXXIIII vez cónsul por XIII vez padre de la patria y de la sagrada victoria. Lucio Emilio Nigelo, hijo de Lucio Edil Duunvir lo hizo y lo puso a su costa.

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 Quanto mas que Arjona harto bien se Arjona. prueba haber sido el Municipio que Plinio llama de dos nombres Urgavonense y Albense. Porque tiene casi manifiesta la corrupción en el nombre que de Urgavona se mudó en Argón al Y esto no hiciera tanta fuerza si no estuviera allí como está en la Iglesia de San Martin una dedicación en basa de estatua del Emperador Adriano con este título:  IMP. CAESA DIVI TRAIANI PARTHI
CI FILIO, DIVI NERVAE NEPOT1 TRA
IANO HADRIANO AVGVSTO PONT1FICI
MÁXIMO TRIB. POT.XHII. COS. III. PP.
MVN1CIPIVM ALBENSE VRGAVONENSE.D D. El Municipio Albense Urgavonense puso y dedicó esta estatua al Emperador César Augusto Pontífice Máximo, padre de la patria, Trajano Adriano , hijo del divino Emperador Trajano , vencedor de los Parthos , y nieto del Emperador Nerva. Y púsosele la estatua el año que tuvo la catorcena vez el poderío de Tribuno del pueblo, y el tercero consulado. ‘La piedra es insigne por tener menos abreviaturas que las semejantes suelen. Y por lo que de las dedicaciones se ha dicho en los discursos generales, y- ello de suyo se entiende entre los que algo desto’entienden, se ve Con buena certificación como Arjona tuvo antiguamente el nombre que en la piedra se le da, y no el de Aurigi, que por esta parte queda libre para Jaén. «
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Datación: 500 – 699 d. C.

Procedencia Arjona.  Contreras Pérez de Herrasti, Ramón

Placa decorada de forma rectangular con motivos geométricos de círculos concéntricos inscritos en un cuadrado. Fue reintegrada a partir de un gran fragmento.

Cara externa: Iconografía Ornamental

Tres círculos concéntricos inscritos en un cuadrado. El círculo mayor está cortado por dos líneas rectas en su extremidades superior e inferior formando dos arcos. Su área está ocupada por una línea quebrada y puntos. En la zona del arco la línea quebrada se enlaza con la línea recta que corta la circunferencia. El círculo intermedio contiene un motivo central que representa una estrella de ocho puntas con puntos entre sus vértices. El círculo más pequeño es el centro de la composición y representa motivo de rueda de siete radios alrededor de un eje. Los lados derecho e izquierdo del cuadrado se prolongan en la superficie de la placa originando dos espacios vacíos en los extremos superior e inferior. Este último está ocupado por marca de alfarero con la palabra RESTITVTI colocada en posición retrógrada.

Cara externa, Molde, capital cuadrada, Latín ITVTITSER (Restituido)  [La marca no está completa, pues al lado de la última I se aprecia un fragmento de letra de trazo vertical y quedan dos espacios para colocar otras letras. La marca está puesta en posición retrógrada, lo cual puede deberse a un error de quien realizó el molde. El significado de la marca puede aludir a un nombre propio, tanto nombre de un taller, de un alfarero, de la persona que encarga y/o que paga. También puede aludir al nombre de la persona para la que se hace el edificio donde estarían colocadas este tipo de placas. También la marca puede aludir a la restitución de placas que se han desprendido de las paredes de un edificio.]

Lámina 38

471-530

Esta inscripción sepulcral cristiana encontrada en el cortijo del Puerco, en Escañuela, población próxima a Arjona. Tiene una cruz al principio de la primera línea. Actualmente en el Museo Arqueológico Nacional. Data del siglo V-VI

Placa decorada de forma rectangular con motivos geométricos de círculos concéntricos en un cuadrado. Hubner lo recoge de un autor del s. XVIII. Paleocristiana y visigoda

En el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada.

500 al 699

Museo Arqueológico Nacional

Estela funeraria

Altura = 68 cm; Anchura = 36 cm; Grosor = 10 cm

Estilo Visigodo

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